
¡No me lo pierdo!

Hidrocarburos
Mi mujer y yo tenemos problemas de sobrepeso, así que decidimos acudir a un centro de adelgazamiento para solicitar información. Una empleada nos recibió y nos acompañó a una sala, donde recibimos una larga charla sobre estilo de vida y nutrición. En medio de la charla, mi mujer empezó a moverse y a taparse la boca, lo cual interpreté como una señal de aburrimiento, de modo que decidí anunciar a la empleada que mi mujer y yo teníamos que discutirlo antes de tomar una decisión, y nos despedimos amablemente.
Ya en la calle, le pregunté a mi mujer qué había sucedido en medio de la conversación, y ella respondió muy divertida:
- La empleada te había preguntado cuál fue tu último régimen, y tú le contestaste que ¡uno bajo en hidrocarburos!
Christian X. Echeverría

Pásalo









