
Dinosaurio en Navidad
Cuando nuestra hija tenía cuatro años, le pidió al Niño Jesús que le trajera un dinosaurio en Navidad. La noche anterior le pregunté si le había aclarado en la carta que el dinosaurio era de juguete. Ella abrió los ojos mucho, mostrando preocupación ante su posible descuido, pensó un momento y me dijo:
—¡Ya sé! Si la caja del regalo es muy grande, mejor no la abro.
Submitted by Javier Lattuf
Un regalo a Papá Noel
Era el primer año en que nuestro hijo, Adair, tenía edad suficiente para pedir un regalo a Papá Noel. Antes de salir al centro comercial, le preguntamos qué iba a pedir, y él respondió muy seguro:
—¡Un tambor!
Sentado sobre el regazo de Papá Noel, éste le preguntó a Adair qué quería, y él contestó con voz suave:
—Un tambor.
Papá Noel le preguntó qué más quería.
Pillado por sorpresa, el niño vaciló un momento y luego respondió con entusiasmo:
—¡Unas patatas fritas!
Submitted by Jane-ann Dale-Hunter, Canadá
Lista de regalos para Navidad
Una amiga mía tiene dos hijas. Cuando la mayor, Sara, tenía tres años y medio, y la pequeña, Valentina, tenía 10 meses, una tarde estaban escribiendo su lista de regalos para Navidad. Al ver que Sara quería unos patines rosas, su madre le preguntó:
—¿Y qué pedimos para Valentina?
—¡Ya lo sé: unos dientes! —respondió emocionada Sara.
Submitted by Pascuala Escudero
Hablar con mi padre
Hace ya varios años, cuando mi hermano pequeño iba a la guardería, un día, al llegar mi padre del trabajo, lo interceptó en la puerta y le dijo:
—Papá, tengo algo que decirte: me he enterado de que tú eres Papá Noel.
Mi padre se quedó callado un momento, pensando en qué contestarle, pero antes de que pudiera decir algo, mi hermano exclamó:
—No te preocupes, no se lo voy a decir a nadie, sólo te quiero pedir algo.
—¿Qué es lo que quieres? —le preguntó mi padre.
—Por favor, ¡enséñame el traje!
Submitted by Guillermo Valenzuela
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