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Él y sus dos hermanas tenían que valerse por sí mismos. Sus problemas aumentaron cuando su hermana mayor se quedó embarazada con 16 afios. En definitiva, una familia bastante complicada para que alguien tuviera la oportunidad de desarrollarse armoniosamente. Uno de ellos lo consiguió, sin embargo. Cuando Tomas tenía seis afios, su madre vivía con un hombre que era un atleta destacado que incluso compitió con el equipo nacional de lanzamiento de peso y de lucha libre. Aunque se marchó cinco afios después, tuvo tiempo de inculcar a Tomas un amor por el deporte que todavía le dura.

Su deporte favorito era correr. "Era una manera estupenda de escapar de los problemas", afirma hoy como competidor de triatlón para Dukla Prague y como entrenador de atletismo de jóvenes."Cuanto mayor era el esfuerzo físico, más claras tenía las ideas".

Cuando estaba el colegio, un profesor de educación física notó su entusiasmo por el deporte y lo inscribióen una carrera. Terminó tercero. Con el tiempo, empezó a ganar. "En casa no me hacían ningún caso, así que intentaba llamar la atención de alguna forma", dice con seguridad. "Fue gracias al deporte cuando descubrí lo que era que alguien se interesara por mí. Por ello es por lo que ganaba".

Escapar de una vida
Por otro lado, Tomas vivía una vida solitaria. Estaba en casa lo menos posible. Sólo tenía una amiga, una chica. Para los demás nifios, él era demasiado diferente para ser aceptado.
"AI principio, los padres de la chica intentaron compensarme por todas las cosas que no había tenido, pero com el tiempo, problemente descubrieron que no me podían tener tan cerca. Como yo buscaba a mi familia en outra parte, me hubiera apegado más de lo saludable”, dice de sus días de colegio. ''Me di cuenta de que seria mejor aprender a vivir solo".

La autosuficiencia dio sus frutos. Al principio, cuando tenía 16 afios, la gravedad de la situación familiar cayó sobre él como una losa y se dio cuenta de que realmente no quería permanecer cerca. Se puso a trabajar duro para tener independencia. Entró como ayudante de carpintero y ganó dinero por otros lados. Tenía suficiente para mantenerse, así que ni siquiera se dio cuenta de que todo iba mal con su hermana mayor. Después de que ésta tuviera a su hijo, vivieron todos juntos durante un tiempo. Luego su madre echó a su hermana del piso. Por motivos de drogas y prostitución perdió la custodia y su hijo terminó en un orfanato. Su hermanastro también acabó allí dos afios después.

"Me daban mucha pena", dice Tomas al explicar que fue a visitar-los al hospicio en el otoño de 1996. El encuentro fue extraño. Tomas conocía a los niños de las escasas visitas familiares y no se podría decir que la relación fuera estrecha.
“Ni siquiera sabían quién era y, sin embargo, se podía ver los terriblemente tristes que se quedaron cuando nos fuimos”, recuerda. Así que prometí a Mirek, de 8 años, y a Tomas, de 6, que volvería en una semana.

A mi família no le gustó que fuera a verlos. Luego empecé a llevármelos durante los fmes de semana. Mi madre tenía que participar en ello. A mí no me dejaban llevarme a los nifios porque todavía no había cumplido los 18".
Se estableció un vínculo entre Tomas y los nifios. Al principio era sólo amistoso. "Yo los cuidaba. Cocinaba y me fui haciendo responsable de ellos", dice Tomas, explicando su transformación en padre. "Llegó un punto en que no pude ser un simple amigo”.

Con el fin de seguir manteniendo las visitas de sus sobrinos, asumió otro trabajo temporal. Iba de excursión los fmes de semana. Dormían en las casas de campo de gente conocida para no tenerse que quedar en casa, donde estaba su madre. "Me daba miedo que cayeran bajo la mala influencia de la que yo intentaba escapar", dice.

La relación de Tomas con su madre se deterioró hasta tal punto que se mudó a un piso de alquiler. Tuvo que cambiar el trabajo temporal por uno permanente. Seguía siendo menor de edad y ya estaba trabajando. Iba al colegio, hacía deporte y cuidaba de los nifios los fmes de semana. Quería hacer todavía más por ellos y no le importaba que fuera imposible. Entonces, fue cosa del destino.

EI columpio

Un día de octubre de 1998, Tomas, que tenía entonces 19 anos, decidió animar la excursión de sus sobrinos. Atóuna cuerda a unos árboles, hizo un columpio y, al subirse, se rompió y Tomas se cayó. Al caerse, se partió un par de vértebras. Lo tuvieron que operar y se vio obligado a estar dos meses en el hospital. Tuvo tiempo de pensar. Y llegó a la conclusión de que quería algo más en la vida que ganar carreras. Quería lograr algo. Y ello incluía también solicitar la adopción de Mirek y Tomas. Todos los que le rodeaban trataron de disuadirlo: no podrás con ello, dijeron, eres joven, tienes una carrera deportiva y una vida por delante, no la arruines...

"Siguieron diciéndome una y outra vez cómo me iba a complicar la vida", dice. "Pero nadie pensaba en las vidas de los niííos. Para mí era más importante que ellos no tuvieran obstáculos en la vida y tuvieran algo a lo que agarrarse que saber si iba a ganar otra carrera o no".

Paradójicamente, el primer paso encaminado a la adopción empeoró la situación. Tras una reunión con las autoridades municipales de Praga, al tío de los nmos se le prohibió seguir visitándolos. Probablemente decidieron que un chico joven proveniente de una familia conflictiva no tenía oportunidad de adoptarlos de ninguna manera.
"Hasta entonces, yo sólo quería dar a los niííos un respaldo familiar y una educación adecuada", afirma. "En ese momento tuve otra motivación: el orgullo. Quería lograrlo por encima de todo".

No abandonó. Se sometió a varios tests psicológicos y consiguió excelentes resultados. Con ello consiguió por fm que la pelota empezara a rodar. Tras innumerables entrevistas, los trabajadores sociales decidieron que Tomas Slavata podría ocuparse deI cuidado de los dos nifios. Además, le ayudaron proporcionándole un apartamento. "Todavía no me habían quitado los puntos y ya estaba rascando el papel de la pared". afirma, sonriendo al acordarse deI entusiasmo que tenía.
El último día de junio de 2001, recogió a los niííos deI hospicio por última vez. "Lo que sientes al colgarte una medalla termina cuando ganas la carrera. En este caso, la sensación de victoria empezaba en vez de finalizar", afirma.

A pesar de que la carrera por la adopción duró dos anos, Tomas no cree que fuera demasiado larga. "Ninguno de los procedimientos fueron inútiles", exclama. "En resumen, las autoridades deben estar seguras de que tu entusiasmo inicial no se disipa. Después de todo, no se trataba de que los nifios pasaran con una familia medio ano y después volvieran al hospicio, sino de encontrarles una família para siempre", dice la persona que se convirtió en padre de dos ninos de diez y doce anos, a los 21 anos.

Joven e inexperto
Tomas estaba acostumbrado a cuidar de Mirek y Tomas durante las vacaciones. Naturalmente, tenerlos todos los días a su cuidado, era bien distinto. Se levantaba a las cinco de la manana. Después de dos horas de entrenamiento, despertaba a los nifios y los mandaba aI colegio. Después, corría 12 kilómetros hasta el trabajo. “Al principio, cometí muchos errores", admite. Era normal. Intentó compensar a los ninos de todo lo que les había faltado hasta entonces. Al final, llegó a la conclusión de que para que la casa funcionara, tenía que dejar a un lado la compasión y empezar a educarlos. Lo primero que había que ensenarles era la autosuficiencia: todo el mundo tenía que arrimar el hombro.

Continuamente chocaba con la gente que tenía tendencia a aconsejarle. "Sólo porque era joven, eran de la opinión que no sabía cómo educar a los nifios", dice. "Pero yo pensaba debidamente cada paso que iba a dar. No podía permitirme cometer un error”

"¿Y no estás arrepentido de haber detenido tu vida?", le preguntó una de sus amigas. "No", respondió. “Al contrario, en el momento que decidí libremente adoptar a los niíios, empecé a vivir", dice con una sonrisa. "De repente, todo tenía un sentido y un objetivo. Tenía que agarrar todo firmemente con las dos manos. Vivía la vida intensamente: niños, deporte, trabajo... No pareda una vida que se acaba".

"Sin embargo, a pesar de todos los problemas, sigue siendo mi niíio y lo quiero. Cualquiera que acoja a un niño de un orfanato no puede esperar que sea todo bonito, especialmente cuando piensas en los genes que tiene el niíio. A pesar de ello, hay que dar-le una oportunidad. Después de todo, ni siquiera los padres con hijos propios pueden estar nunca seguros de cómo saldrán", afirma "papá" Tomas. Actualmente, está desarrollando un proyecto para que sea más fácil para los niños abandonados volver a la vida normal con la ayuda del deporte.

Pero, ¿qué otra cosa podríamos esperar de un competidor que finalizó vigésimo el año antepasado en el Campeonato Mundial de Biatlón en Mónaco, combinando las carreras con la natación?

Cuestión de compensar
El indudable carisma de Tomas Slavata no se reduce al simple hecho de que sea guapo. Ha conseguido todo tipo de cosas. Sabe cómo enfrentarse a los problemas y sabe cocinar, hacer la colada, planchar y educar. Tiene sentimientos caritativos y en algún lugar muy dentro, también tiene el deseo de amar y ser amado. Este cóctel funciona con las mujeres como un imán.
Si fuera tan sencillo... Su historia inusual impresiona a las chicas, pero en cuanto se ven atrapadas en su rutina diaria de cuidar de una família. se echan para atrás. Lo que sería ideal para una relación, en realidad es lo que la hace complicada.

"Todas mis novias descubrieron en algún momento que tenía mucho tiempo antes de comprometerse con un vida familiar", admite Tomas. "No les podía reprochar no querer vivir bajo el mismo techo con mis ninos. Así que, por el momento, prefiero estar solo. La vida siempre es cuestión de compensaciones. Lo veo como si me estuviera' dando un respiro. Pero llegará el día en que qui era formar mi propia família. No hay nada que me impida, por ejemplo, volver a adoptar", dice el joven, que sabe lo que es tratar contra las adversidades, y no sólo por las películas.
 

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3 of 13 Comentarios

Heo on 28 Enero 2012 ,18:10

Gracias por su testimonio de vida. Casi 4 años, salir a correr por las mañanas es lo mejor que vengo desarroyando, tres veces por semana. Te libera de todo lo negativo, es una muy buena eleccion agregarla al ritmo de nuestras vidas. Continuemos e insentivemos siempre a las personas que no conocen aun el tema. Gracias!

Marcos Hilario Ramon on 26 Enero 2012 ,01:02

Una historia que llena de alegria el alma y reconforta saber que es posible superar todos los obstaculos conamor y desicion.

Tt on 23 Enero 2012 ,23:18

Eres un hombre generoso, Dios te llenara de bendiciones por siempre por tus buenas acciones.

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