
Grafitis por todas partes
1. El grafiti existía mucho antes de que hubiese una palabra para nombrarlo. Las pinturas rupestres son una buena muestra de ello. Desde sus inicios en las cavernas no ha dejado de evolucionar, hasta
llegar a el grafiti actual basado en tagging (firma del grafitero), las pompas, que son letras infladas, o el stencil, que utiliza plantillas.
2. El término grafiti deriva de la palabra italiana “graffiti”, plural de “graffito”, que significa rayado o arañado. El Diccionario de la Lengua Española de la RAE lo define como una “firma, texto o composición pictórica realizados generalmente sin autorización en lugares públicos, sobre una pared o superficie resistente”.
3. Los romanos dejaron muestras de grafitis en todos los lugares por los que pasaron. El ejemplo por excelencia son los restos encontrados en la ciudad de Pompeya, que gracias a la erupción del Vesubio se han podido conservar. También se han encontrado en la ciudad maya de Tikal, en Centroamérica, así como grafitos medievales en España o en iglesias inglesas.
4. El grafiti en la Edad Media encuentra numerosas inscripciones en las iglesias. Matthew Champion, autor de “Medieval Graffitti, The Lost Voices of England´s Churches”, da voz a los grafiteros secretos: desde el señor feudal y el párroco hasta los mismos constructores de las iglesias.
5. En la Alta Edad Media, la mayor parte de la gente era analfabeta, razón por la que muchos grafitis de la época no reproducían palabras o textos, según recoge el proyecto Grafiti Medieval de Lincolnshire. Dominaban los símbolos, que por su carácter mágico supuestamente alejaban el mal o propiciaban el bien, como las cruces, los pentagramas o los llamados daisy wheels, unos círculos con pétalos en su interior.
6. En los años 60 comienza la historia del grafiti moderno. Este fenómeno se originó en Filadelfia, cuando un adolescente llamado Darryl McCray, considerado el precursor del grafiti moderno, bombardeó todos los lugares posibles de la ciudad con la palabra “CornBread”, un apodo que le venía de su época en un reformatorio.
7. Poco después, el movimiento underground dio un salto a la ciudad de Nueva York, que se llenó de grafitis de un tal Taki 183, un adolescente de origen griego llamado Dimitraki, que estampó su firma con el diminutivo griego de Demetrius y el número de su calle en Manhattan.
8. Los años 80 son una época dorada para la historia del grafiti y se expande a las principales ciudades europeas. París se consagra como su cuna, con artistas urbanos como Blek le Rat, cuyas obras influenciaron al misterioso artista callejero británico Banksy, y a grafiteras como Miss. Tic o Miss Van, que ponen el foco en el papel de la mujer, tanto en el arte como en la sociedad. En España, Muelle se estableció como el pionero del grafiti en Madrid.
9. El grafiti se caracteriza por letras y símbolos elaborados, mientras que el Street Art surgió como una extensión del grafiti en la década de 1970 y 1980, influenciado por movimientos artísticos como el pop art y el arte conceptual, con obras de arte más elaboradas y conceptualmente complejas, que a menudo incorporan elementos de diseño, humor, crítica social y surrealismo.
10. Entre 2006 y 2015, Javier Abarca, artista e investigador pionero del grafiti español, impartió la primera asignatura sobre grafiti y arte urbano en la Universidad Complutense de Madrid.
11. La feria itinerante Unlock Book Fair en una celebración imprescindible de la cultura del grafiti desde su primera edición en Barcelona, en 2016. El alcance del proyecto se expandió rápidamente para incluir eventos derivados en ciudades como México y Moscú.
12. En 2016 se creó un mapa online para compartir fotos de arte urbano. Street Art Cities, hoy en más de 2.500 ciudades del mundo, tiene una comunidad de miles de cazadores, artistas, representantes municipales y amantes del arte urbano. En 2024, se eligió por votación popular como Mejor Mural del Mundo “Charanguista andino”, del chileno Cristóbal Persona, en Fene (La Coruña), y en Fuenlabrada (Madrid), el mural “Niños perdidos”, de Murfin, acaba de ser elegido el tercer mejor mural del mundo 2025.
13. Una de las características de los grafitis es la clandestinidad. Pero debes saber que es legal pintar un grafiti si se cuenta con permiso del propietario de su ubicación. Si no es así, podrías incurrir en una infracción administrativa si no causa daños graves, pero si genera daños considerables o se hace en bienes protegidos puede ser constitutivo de delito. Hay espacios autorizados para hacer grafitis, como en Madrid, Barcelona o Valencia.







